Ramos, coronas y arreglos para sala de velación, con entrega en funerarias y domicilios de Barranquilla. Diseños sobrios en blancos y verdes, y entrega discreta cuando la ocasión lo pide.
Entrega el mismo día: pide de lunes a viernes antes de las 4:00 p.m., o antes de las 12:00 del mediodía los sábados, domingos y festivos.
Lo que más se pregunta en estos casos es qué mandar y qué escribir. Las dos cosas están resueltas aquí abajo.
La corona va sobre trípode, se ve desde la entrada y es la que se manda a una sala de velación: no ocupa mesa y es la que la familia reconoce como acompañamiento formal, sobre todo cuando envía una empresa o un grupo. El ramo fúnebre es más discreto y cabe en cualquier parte, así que funciona igual en la sala que en la casa. El arreglo de condolencias —rosas y lirios blancos sobre base— es el intermedio: tiene presencia sin el tamaño de la corona, y es el que mejor encaja cuando el velorio ya pasó y se quiere acompañar en los días siguientes.
No hace falta encontrar las palabras perfectas, y de hecho es mejor no intentarlo. Lo que se lee y se agradece es una frase breve con el nombre de quien la manda; los textos largos casi nunca se leen en esos días. Sirven cosas tan sencillas como «te acompañamos en este momento», «con todo nuestro cariño» o «lamentamos mucho tu pérdida». Cuando la firma es de una empresa o de varios compañeros, indícanos cómo debe ir y la escribimos así, a mano.
Para una funeraria: nombre completo del fallecido, funeraria y número de sala si se conoce. Lo que más pesa, y por eso lo preguntamos siempre, es a qué hora empieza el velorio: las salas trabajan con horarios estrictos y se entregan a otra familia en cuanto termina el turno, de modo que llegar tarde equivale a no llegar. Para una entrega en casa basta con la dirección completa, el barrio y el teléfono de la persona que va a recibir.
Antes de las 4:00 p. m. entre semana sale el mismo día; sábados, domingos y festivos el corte es a las 12 del mediodía. Si el velorio cae fuera de esa franja, escríbenos antes de pedir y miramos qué se puede hacer: en estos casos preferimos decir que no llegamos a que la flor llegue tarde.